El paro de las “mil esquinas” paraliza La Paz y El Alto en rechazo de la “gasolina basura”
Vehículo del transporte público cierran una rotonda en La Paz. Se cumple el bloqueo de las “mil esquinas”. Foto: RRSS
El transporte paceño existe la renuncia del Ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, y del presidente de YPFB, Yussef Aky.
Este miércoles, las ciudades de La Paz y El Alto han amanecido bajo un asedio vehicular total. El denominado “bloqueo de las mil esquinas”, convocado por el sector transporte, ha logrado paralizar el departamento en demanda de soluciones urgentes por los daños causados por combustible de mala calidad.
La medida de presión surge tras semanas de denuncias sobre la distribución de una “gasolina desestabilizada” que, según la dirigencia, ha dañado los motores de al menos 5.000 vehículos.
Aunque Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) asegura haber gestionado el pago de más de un millón de bolivianos para 1.000 beneficiarios, los choferes denuncian que el seguro no está cumpliendo con los resarcimientos y que el combustible defectuoso se sigue comercializando.
Demandas
Piden la salida del Ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, y del presidente de YPFB, Yussef Aky, por incumplimiento de acuerdos.
El sector anunció que no se reunirá con mandos medios; exigen una mesa de trabajo exclusiva con el presidente Rodrigo Paz.
Exigen que el seguro de YPFB cubra la totalidad de los daños mecánicos reportados.
La protesta es calificada como contundente. A diferencia de otras jornadas, los bloqueos no solo se concentran en puntos estratégicos, sino que se han extendido a barrios alejados de ambas ciudades.
