Sacaba: el hombre que golpeó y violó a su expareja se entregó a la Policía
Imágenes congeladas de los videos captados por las cámaras del interior y exterior del inmueble.
El Ministerio Público busca sumar el delito feminicidio en grado de tentativa al de violencia familiar y violación.
Este viernes por la mañana, el exguadia municipal de nombre Cleiton Z.M., de 39 años, denunciado por los delitos de violencia familiar y violación agravada, se presentó en la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) del municipio de Sacaba, en Cochabamba, y fue aprehendido.
El 16 de septiembre de este año, Cleiton agredió física y sexualmente a su expareja en presencia de su hija de nueve años. La agresión ocurrió en el interior del inmueble en el que habitaban ambos, a pesar de estar separados.
De acuerdo con el director de Género, Generacional y Familia de la Alcaldía de Sacaba, Carmelo Valencia, la violencia que ejerció el hombre en contra de su expareja fue captada por las cámaras de seguridad de la vivienda. Las imágenes muestran al agresor golpear salvajemente a la madre de su hija, en el patio de la vivienda; posteriormente, la arrastra, le aplica una llave y la mete por la fuerza al interior del inmueble, donde continúa golpeándola y luego procede a violarla.
“La declaración de la víctima coincide exactamente con lo que muestran los videos de las cámaras de seguridad”, dijo Valencia.
Además, el director de Género agregó que la Alcaldía, a través de Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM) y la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) brindará apoyo psicológico y social a la víctima y a su hija, para ayudarlas a superar lo sucedido. Confirmó también que el agresor fue apartado de la Alcaldía de Sacaba.
Victima
La víctima relató a Red Uno que ella se alejó de Cleiton hace tres años, después de un matrimonio de 10 años. Aunque todavía no llegaron a divorciarse.
“Desde hace medio año decidieron dormir en cuartos separados y llevar vidas independientes, pese a seguir compartiendo el mismo domicilio. Aunque hace tres años nuestra relación se fue enfriando y nos distanciamos. Vivíamos en la misma casa, pero cada quien en su cuarto. Tengo un hijo de 21 años en estado vegetativo y hace cinco años vengo tambaleando con mi hijo”, relató la afectada.
