Asesinato en San Ramón: Gobierno vincula el crimen a pugnas de poder en la red de Marset
El viceministro Jhonny Aguilera, imagen ilustrativa.
El asesinato ocurrió el domingo pasado, tres hombres encapuchados descendieron de un vehículo y abrieron fuego contra Jhonatan López.
El Ministerio de Gobierno de Bolivia vinculó el reciente asesinato de Jhonatan López Rodríguez, hijo de la alcaldesa de San Ramón (Beni), Estela Rodríguez, a una violenta disputa interna de poder entre organizaciones criminales con nexos en la estructura del narcotraficante Sebastián Marset.
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, afirmó que se trata de una “toma de poder” dentro del crimen organizado transnacional.
La autoridad recordó que el entorno familiar de la alcaldesa ya estaba bajo investigación:
En 2023, tras un operativo con incautación de armas y combustible para aviones en San Ramón, las pesquisas apuntaron a que el hijo de la alcaldesa “formaba parte, en aquel momento, de la estructura de Sebastián Marset y que lo estaba precisamente acogiendo en esa localidad”.
López Rodríguez ya había sido víctima de un atentado en abril de este año en Santa Cruz, donde resultó herido y su chofer murió. La Policía sospechó entonces de un ajuste de cuentas.
Asesinato
El crimen ocurrió el domingo a las 21:30 en la plaza principal de San Ramón, cuando tres hombres encapuchados descendieron de un vehículo oscuro y abrieron fuego contra López.
Aguilera denunció públicamente las dificultades judiciales que obstaculizan la lucha contra el crimen organizado: “En el caso de Beni se han pedido allanamientos a inmuebles con una data de un mes, pero no han sido aceptados hasta el momento por el órgano judicial”.
A pesar de los obstáculos, un equipo policial especializado fue enviado desde La Paz a Beni para apoyar la investigación y garantizar que “estos delitos no pueden quedar en la impunidad”.
