Terminales de buses operan a medias y productores saturan carga aérea por bloqueos
Uno de los puntos de bloqueo en la ruta La Paz – Oruro.
Los conflictos sociales y las movilizaciones políticas han fracturado la conectividad en el eje troncal.
La conectividad en Bolivia se encuentra actualmente en un estado de incertidumbre y restricciones. El mapa de transitabilidad muestra rutas cortadas y viajes condicionados en los tres departamentos principales del país.
En La Paz, las salidas hacia el norte están restringidas. Los buses solo llegan hasta Yolosita debido a los puntos de bloqueo. Los transportistas denuncian, además, daños en sus motores por combustible de mala calidad y el fin de la subvención.
Mientras en Santa Cruz, se mantiene relativamente expedito la carretera hacia el Beni. Sin embargo, los viajes a Cochabamba solo son posibles por la carretera antigua, ya que la ruta nueva permanece cerrada.
Con relación a Cochabamba, este el departamento con más vías cerradas. Se encuentra incomunicada con el occidente (Oruro y La Paz). Solo existen salidas a la ciudad de Sucre.
Desesperación
Debido al cierre de carreteras, el centro de recepción de carga del aeropuerto Jorge Wilstermann se convirtió es un escenario de caos y urgencia. Desde la madrugada de este miércoles, centenares de personas buscan enviar productos y encomiendas por courier.
Entre los afectados se hallan los floricultores que buscan cumplir con pedidos por el Día de la Madre. A eso se suman los avicultores que necesitan enviar cargamento de pollo, los productores de frutillas y otros alimentos básicos.
Asimismo, los emprendedores y comerciantes reportan pérdidas económicas irreparables por el quiebre de la logística terrestre.
El Gobierno apunta a una “estrategia de desestabilización”
Desde el Ejecutivo, el vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó que los conflictos no responden a demandas sociales legítimas, sino a una “intencionalidad política” de grupos radicales.
