Bloqueos en La Paz: Choferes cierran rutas por falta de diésel y pasajeros caminan kilómetros
Buses interdepartamentales en un punto de bloqueo en el departamento de La Paz. Foto. Red Uno
La medida de presión afecta las carreteras a Oruro y Copacabana. Mientras el sector privado pide liberar la importación, YPFB anuncia el despacho de 2 millones de litros para calmar las protestas.
El departamento de La Paz vive una jornada de caos vehicular este sábado. Los transportistas instalaron puntos de bloqueo en rutas estratégicas denunciando una escasez crítica de diésel que los mantiene en filas desde hace más de 48 horas.
La protesta paralizó el flujo vehicular en las rutas a Oruro y a Copacabana. En la carretera a la ciudad de Oruro, los bloqueos fueron instalados en La Apacheta, Achica Arriba, Mazocruz y en cercanías del surtidor Nimagasbol.
Mientras que, en la ruta a Copacabana, los choferes pusieron sus motorizados a la altura de la extranca de San Roque y en la exfábrica de vidrios. La situación obligó a cientos de pasajeros y a turistas a caminar kilómetros cargando sus maletas.
“Llevamos tres días buscando combustible. En los surtidores no nos dan información y nos exponen a robos mientras hacemos fila”, lamentaron los transportistas movilizados.
Respuesta del Gobierno
Ante el conflicto, el nuevo presidente de YPFB, Sebastián Daroca, anunció que este sábado se despacharon 2 millones de litros de diésel desde la planta de Senkata para abastecer a La Paz y El Alto. Asimismo, informó que hay más de 1.200 cisternas en tránsito que llegarán hasta el 28 de abril.
Por su parte, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, aseguró que se encuentran en “operación continua” para normalizar la distribución.
Sin embargo, el sector empresarial advierte sobre la gravedad de la crisis. El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Eduardo Olivo, señaló que el país pierde más de 54 millones de dólares por cada día de paralización y planteó una solución estructural:
La CNC exige que se permita al sector privado importar y comercializar el combustible de manera directa. Piden priorizar el abastecimiento para la cadena alimentaria y el transporte de carga.
Los choferes advirtieron que no levantarán las medidas de presión hasta que la distribución de combustible en los surtidores sea efectiva y constante, asegurando que su situación económica es “insostenible”.
