Otra jornada de enfrentamientos en La Paz: Marcha de la COB intenta tomar la Plaza Murillo
Las movilizaciones y enfrentamientos que se registraron este viernes en La Paz.
Las fuerzas del orden utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que exigen la renuncia de Rodrigo Paz. Se reporta una periodista internacional herida por un petardo y al menos dos personas arrestadas.
Momentos de alta tensión y violencia se registraron este viernes en el centro de la ciudad de La Paz. La marcha convocada por la Central Obrera Boliviana (COB) y diversas organizaciones sociales llegó hasta inmediaciones de la Plaza Murillo, donde se enfrentó con la Policía, dejando como saldo preliminar una periodista herida y civiles arrestados.
La movilización, que congregó desde tempranas horas a sectores como los Ponchos Rojos, Fabriles, maestros urbanos, vecinos de El Alto y comunarios indígenas, partió de la Multifuncional de la Ceja con un objetivo claro: exigir la renuncia de Rodrigo Paz.
Aunque dirigentes de los Ponchos Rojos afirmaron inicialmente que se trataba de una marcha pacífica en protesta por la supuesta “discriminación y marginación” del Órgano Ejecutivo hacia las bases, la situación se descontroló al llegar al centro político del país.
Gasificación y uso de explosivos
Alrededor de las 12:30 de este viernes, los manifestantes intentaron romper los cercos policiales para ingresar a la Plaza Murillo, sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo. Los enfrentamientos más fuertes se concentraron en las calles Mercado, Comercio, Genaro Sanjinés, Colón, Socabaya e Ingavi, además de la avenida Sucre.
Para contener el avance, la Policía activó múltiples anillos de seguridad utilizando agentes químicos, escudos y equipos antidisturbios. Por su parte, sectores de la movilización, algunos de ellos encapuchados, respondieron con el lanzamiento masivo de petardos y cachorros de dinamita. Ante el peligro latente, el personal de las distintas reparticiones estatales y ministerios de la zona tuvo que ser evacuado de emergencia.
Antes de que se iniciara la gasificación masiva, grupos de manifestantes intentaron alejar a los medios de comunicación arrojando explosivos. Producto de este ataque, una periodista de la prensa internacional resultó herida en la mano por el impacto de un petardo mientras registraba los hechos.
Con el paso de las horas, el contingente policial logró recuperar el control de algunas vías clave, haciendo retroceder a los manifestantes hacia las cercanías de la Vicepresidencia. Durante el operativo, se observó el arresto de al menos dos personas, aunque las autoridades aún no han emitido un informe oficial sobre la cifra total de detenidos o heridos en ambos bandos.
Este viernes marca el día 22 de las protestas y cercos que asfixian al departamento, reviviendo los fantasmas del pasado lunes, cuando otra jornada de refriegas dejó un saldo considerable de lesionados.
Hasta el cierre de esta nota, los sectores movilizados rechazan rotundamente cualquier posibilidad de instalar una mesa de diálogo. Por su parte, las autoridades policiales han pedido a la ciudadanía mantener la calma, evitar las zonas de conflicto en el centro paceño y no difundir información no verificada en redes sociales.
La marcha de la Central Obrera Boliviana (COB) llegó este viernes hasta inmediaciones de la plaza Murillo de la ciudad de La Paz, donde los efectivos policiales que resguardaban el lugar empezaron a gasificar. Un periodista de la prensa internacional resultó herido por un petardo.
Antes de la gasificación, los sectores movilizados intentaron alejar a la prensa del lugar del conflicto arrojando petardos. Uno de esos explosivos le llegó a la mano de una periodista que estaba tratando de registrar los hechos.
La Central Obrera Boliviana (COB), Ponchos Rojos, fabriles, vecinos de El Alto, el magisterio urbano, comunarios de distintos pueblos y otros sectores se congregaron la mañana de este viernes en la Multifuncional de la Ceja para marchar hacia la sede de Gobierno pidiendo la renuncia de Rodrigo Paz.
Un dirigente de los Ponchos Rojos aclaró que era una marcha pacífica, debido a que las autoridades indígenas se vieron discriminados por los comentarios y acciones del Gobierno y afirmó que Ejecutivo hizo “a un lado” a los dirigentes de los sectores sociales.
